La Rioja es una comunidad autónoma uniprovincial situada en el norte de la Península Ibérica cuya capital es Logroño. Nada más escuchar el nombre, lo primero que viene a la cabeza es el vino, y como no, si es un amante de los buenos caldos, este es su destino idóneo de vacaciones.
El enoturismo es muy común en La Rioja, de hecho, esta provincia es el paraíso para quienes estén interesados en él, ya que aquí encontrarán numerosas bodegas, museos, alojamientos, artesanía, arquitectura, talleres y mucho más, todo relacionado con el vino. Si quiere conocer la cultura del vino, acuda a la Bodega-Museo Ontañón, al Centro de Interpretación del Vino, al Museo de la Cultura del Vino Dinastía Vivanco o vaya a ver la Colección de Cerámica Popular Riojana de Bodegas Darien.
Pero La Rioja es mucho más, ya que también podrá hacer turismo cultural y visitar los preciosos castillos, monasterios, museos y monumentos que hay repartidos por la provincia. Entre lo que deberá visitar se encuentra: el Monasterio de Vico, el de Yuso y el de Santa Elena; el Castillo Roquero de Arnedo; la Torre Fuerte de Torremontalbo; o el Castillo Fortaleza de Nájera. Y si le gustan los dinosaurios, siga sus huellas comenzando por el Centro Paleontológico de Enciso y continúe con la visita guiada por especialistas para conocer en profundidad los hasta 40 yacimientos de huellas que hay repartidos por las sierras de La Rioja.
En lo que a la oferta gastronómica se refiere, ésta es muy variada. Compruébelo probando diferentes platos, desde el bacalao a la Riojana hasta los pimientos del piquillo rellenos de carne y sin olvidar exquisiteces como las chuletillas al sarmiento, los mazapanes, la menestra de verduras, las patatas a la riojana o las pochas riojanas. Los platos, por supuesto, deberán ir acompañados por un buen vino.

