La estación de ferrocarril de Santander se encuentra en la Plaza de las Estaciones, s/n, a tan sólo 10 m de la estación de FEVE, a 20 m de la estación de autobuses, a 150 del puerto y a cuatro kilómetros del aeropuerto. Hasta allí podrá llegar desde lugares como Valladolid-Campo Grande o Madrid-Chamartín.
Cafetería, taquilla para la recogida de billetes de venta telefónica e Internet, carros portaequipajes, aparcamiento, oficina de correos, información turística y oficina de alquiler de coches son los servicios que la estación ofrece a los pasajeros. Hay aseos adaptados para personas con discapacidad.
Una vez haya llegado, podrá coger un taxi o un autobús en las inmediaciones de la estación. Aunque también podrá alquilar un vehículo, de forma de podrá moverse por Santander sin tener que depender de horarios y a su propio ritmo.
Y es que Santander es una bonita ciudad que se extiende a lo largo del Cantábrico, con un precioso casco histórico que dejará impresionado a más de un visitante.
Entre los monumentos que podrá visitar se encuentra la Iglesia Catedral de Nuestra Señora de la Asunción. Y para seguir empapándose de cultura, nada mejor que visitar el Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria.
Uno de los encantos de Santander son sus playas. Destaca la del Sardinero, una playa de 1.300 metros de longitud y 80 m de anchura con arena fina y dorada, y oleaje moderado; justo frente a ella se encuentra el faro de la Isla de Mauro y, además, cuenta con todo tipo de infraestructuras y servicios, además de con un amplio paseo marítimo.
En cuanto a la gastronomía, destacan los pescados y mariscos, que son de gran calidad. Podrá probarlos en casi todos los restaurantes de la ciudad.

