Arrecife es la capital de la isla canaria de Lanzarote. Se trata de un bello lugar situado en la costa oriental de la isla que cuenta con un buen clima durante todo el año, por lo que cualquier momento es bueno para visitarlo.
Si quiere hacer una visita cultural, diríjase a San Ginés, histórico núcleo de pescadores repleto de calles típicas entre las que se encuentra la bonita iglesia de San Ginés. Pero hay más atractivos en Arrecife, como el Castillo de San Gabril (siglo XVI) y el puente de las Bolas, ambos declarados Monumento Nacional; además del Castillo de San José, cuyas instalaciones acogen la sede del Museo Internacional de Arte Contemporáneo (MIAC).
Claro que con un clima tan estupendo como el de Arrecife, se hace imposible no mencionar sus playas, como la del Reducto, ubicada al abrigo de la Punta del Camello y del islote de Fermina.
Pero Arrecife también es un buen lugar para el ocio y el deporte, de hecho cuenta con muy buenas instalaciones náuticas y un campo de golf de 18 hoyos en un exótico paraje volcánico a las afueras de la ciudad.
Por otra parte, en la gastronomía lanzaroteña destacan las especialidades de pescado, en especial la ‘vieja’, ya sea guisada o a la espalda. Aunque no hay que olvidar el plato más conocido de Canarias: las papas arrugás (patatas cocidas), que se suelen servir con los mojos (salsas típicas). Y como no, la comida hay que acompañarla con un buen vino, como alguno con Denominación de Origen Lanzarote.

