Más de cuatrocientos mil viajeros pasaron el pasado año por el aeropuerto de Pamplona, que está localizado a tan solo kilómetros de la ciudad. Con un tráfico estable durante los doce meses del año y en su mayoría nacional, se ha afianzado como puerta de entrada a la Región de Navarra, la tierra de los San Fermines.
El aeropuerto no es especialmente grande, pero dispone de los servicios necesarios para satisfacer las necesidades de los viajeros: tienda de regalos, restaurante y cafetería, cajeros automáticos y oficinas de información turística. También existe un servicio de asistencia gratuita para aquellas personas con movilidad reducida que lo soliciten.
Pamplona no solo es destino durante San Fermín. Durante todo el año puede disfrutar de sus monumentos, sus parques y sus enclaves históricos. Es una ciudad llena de tradición, cultura popular y gentes amables. Si viaja a través del camino de Santiago podrá hacer una visita aprovechando que es la segunda etapa para los peregrinos que vienen por el paso de Roncesvalles.
Accediendo por la nacional N-121 en dirección a Zaragoza podrá llegar al aeropuerto si toma el desvío del punto kilométrico 5 a través de la comarcal NA-6006. Una vez allí encontrará un aparcamiento con más de 400 plazas y distintas agencias de coches de alquiler. Estas últimas le serán de gran ayuda si desea explorar Navarra con libertad y autonomía, descubriendo por sí mismo los rincones más bellos de la región.
Si lo prefiere, hay dos líneas de autobuses que lo llevarán hasta Pamplona y otros municipios cercanos por un módico precio. En taxi podrá partir desde la zona de llegadas pero las tarifas variarán según horario, destino y día de la semana.

